Un nuevo paradigma hacia el ámbito de la Pedagogía Social en Latinoamérica

El presente texto
intenta describir los diversos espacios de aplicación de la Pedagogía Social en
América Latina, concepto que ha estado muy cercano a la denominada educación
popular, educación de adultos o educación para poblaciones en condición de
vulnerabilidad, marginalidad y pobreza.
El ámbito
socio-pedagógico es el espacio disciplinar por excelencia, desde el cual se plantea
la praxis de la Educación Social que propicia acciones cultivadas con los
sujetos en condiciones de marginalidad e incluye su dimensión social. Es esta
dimensión la que les aporta identidad como individuos, es la perspectiva
sociológica de la interrelación que se realiza con individuos que se den
mediante el concepto de acción social, entendida como “conducta orientada
intencionalmente, de los diversos agentes sociales que constituyen un sistema
de interrelaciones” (Pérez, G. 2003, p. 143).
El devenir de la Pedagogía Social en América Latina ha estado muy cerca-na a los desarrollos conceptuales de la denominada educación popular, educación de adultos, educación para poblaciones en condición de vulnerabilidad, desplazamiento forzado, marginalidad y pobreza, pero con un eje articulador común: repensar la educación y diseñar pro-puestas de cambio para la transformación social. Su característica ha sido instaurar en la región un modelo de sociedad igualitaria, contribuir con la formación de un nuevo ciudadano, en respuesta al modelo neo-liberal hegemónico e impuesto que ha tenido como resultado el aumento de las desigualdades. Es decir, así como en Europa (Alemania y España especialmente) se configuró una disciplina, con saberes y prácticas educativas para apoyar a los “necesitados”, Latino-américa y Colombia construyen, desde hace varias décadas, una heterogeneidad de aprendizajes, prácticas sociales y populares, tanto en comunidades rurales como urbanas, donde la institución escolar ha sido uno de los ejes de estos desarrollos, que le han venido dando legitimidad a la Pedagogía Social, pero sin los resultados esperados.
En cambio, cuando hablamos de pedagogía hablamos de aquellas que está
encarga del estudio de la educación en todos sus aspectos y su buena aplicación
en diversos sectores, es una actividad específica, con fundamento en
conocimiento especializado, que permite establecer hechos y generar decisiones.
El devenir de la Pedagogía Social en América Latina ha estado muy cerca-na a los desarrollos conceptuales de la denominada educación popular, educación de adultos, educación para poblaciones en condición de vulnerabilidad, desplazamiento forzado, marginalidad y pobreza, pero con un eje articulador común: repensar la educación y diseñar pro-puestas de cambio para la transformación social. Su característica ha sido instaurar en la región un modelo de sociedad igualitaria, contribuir con la formación de un nuevo ciudadano, en respuesta al modelo neo-liberal hegemónico e impuesto que ha tenido como resultado el aumento de las desigualdades. Es decir, así como en Europa (Alemania y España especialmente) se configuró una disciplina, con saberes y prácticas educativas para apoyar a los “necesitados”, Latino-américa y Colombia construyen, desde hace varias décadas, una heterogeneidad de aprendizajes, prácticas sociales y populares, tanto en comunidades rurales como urbanas, donde la institución escolar ha sido uno de los ejes de estos desarrollos, que le han venido dando legitimidad a la Pedagogía Social, pero sin los resultados esperados.
Apoyar, desde
los sistemas educativos, a los países de la región en la
lucha por una mayor equidad social y educativa,
especialmente de niños,
niñas y jóvenes de los sectores
más vulnerables que no se han podido educar. Constituirse en
plataforma de pensamiento
e interacción socio-educativa con enfoques teórico-
prácticos propios, que respondan al
contexto socio-histórico latinoamericano,
generando movimientos sociales contra-hegemónicos y alternativos, respetando
la pluralidad de actores e ideas,
siempre apoyados en tendencias
pedagógico-políticas articuladas para
la defensa de
la educación pública y de
calidad.
Diferentes autores
como Fermoso, P. (1991),
Pérez, G. (2009),
Sarrate y Sanz (2009),
Sáez. J. (1994),
entre otros, están de
acuerdo en que
la Pedagogía Social
es parte de la Pedagogía General y ésta a la vez parte de
las Ciencias Humanas y Sociales o también llamadas por
Dilthey, W. (1833-1911) como Ciencias del Espíritu. Es
en esta perspectiva que se
hace alusión, por una parte a los ámbitos de la Pedagogía
Social, como la
socialización, la ayuda vital y la ayuda social; por otra parte
se distinguen áreas o
escenarios de atención
desde la concepción
de ciencia práctica social y
educativa, que inicialmente fue pensada para intervenir fuera de la
escuela y la
familia, es decir
como educación no formal; sin
embargo, la crisis creciente presentada en estos espacios, ha obligado
a que la
Pedagogía Social se extienda
hacia los ámbitos formales y reglados de la educación.
Las denominadas “ciencias del espíritu” son aquellas disciplinas que se ocupan del estudio de la cultura, por tanto su fundamento epistemológico es diferente al de las ciencias naturales; éstas son explicativas y de corte positivista, aquéllas buscan la “comprensión (Verstehen) de los hechos y expresiones culturales del ser humano y esta comprensión es posible en tanto el objeto de estudio no es lo externo al sujeto, sino que hace parte de sus realidades espirituales y culturales (Briones, G. 2002). En consecuencia el campo de la Pedagogía Social es el ser humano en sus diferentes dimensiones, especial-mente sus necesidades, sus angustias, sus carencias, su devenir como ser social.
Las denominadas “ciencias del espíritu” son aquellas disciplinas que se ocupan del estudio de la cultura, por tanto su fundamento epistemológico es diferente al de las ciencias naturales; éstas son explicativas y de corte positivista, aquéllas buscan la “comprensión (Verstehen) de los hechos y expresiones culturales del ser humano y esta comprensión es posible en tanto el objeto de estudio no es lo externo al sujeto, sino que hace parte de sus realidades espirituales y culturales (Briones, G. 2002). En consecuencia el campo de la Pedagogía Social es el ser humano en sus diferentes dimensiones, especial-mente sus necesidades, sus angustias, sus carencias, su devenir como ser social.
Rutas
de la educación popular en América Latina
Recorrer los caminos de la Educación popular en América
Latina es desde el reconocimiento de la acción educativa es una acción
política. Es imposible pensar en la
superación de la opresión, de la discriminación, de la pasividad o de la pura
rebelión que aquéllas controladas, sin primero pasar por una comprensión crítica
de la historia y de las relaciones interculturales que se dan en forma
contradictoria y dinámica; para ello se
requieren procesos y proyectos político-pedagógicos. La naturaleza política de las propuestas
educativas populares descartan prácticas asistenciales, adaptadoras y transmisioncitas.
Desde sus inicios la
propuesta educación popular latinoamericana ha ido conformando una suerte de
paradigma orientador de las prácticas educativas. Se pueden indicar algunas premisas e ideas
fuerza que han estado ligadas al desarrollo de los discursos y que permitieron
fundamentar, comprender, sistematizar y narrar el quehacer pedagógico:
Aplicación del método dialéctico a la pedagogía. Transformación de la conciencia ligada a la
transformación de la práctica social. Relación práctica (experiencia), teoría
(análisis crítico), práctica (cambio de situación). Relación dinámica entre la acción y la
reflexión, el mundo de la palabra y del trabajo.


La
Pedagogía Social en América Latina
América Latina
tiene una larga
y rica tradición en aspectos tanto prácticos como teóricos en pedagogía
social y la construcción corresponde a elementos propios de su realidad,
que ha
sido enriquecida conceptual-mente por
los aportes de
corrientes europeas, pero sus desarrollos han sido autónomos, propios.
La educación social en América Latina
es un fenómeno relativamente
reciente, que a su llegada de Europa, encuentra en esta región un ambiente
predispuesto para ampliar conocimientos y experimentar alternativas
metodológicas nuevas de intervención-acción sobre diversas situaciones como la
pobreza, la exclusión social, la violencia, el desplazamiento, entre otros.
Algunos Aportes
Teóricos al Desarrollo de la Pedagogía Social Latinoamericana Según lo describe
Triana, A. (2011) los desarrollos prácticos y experiencias sobre pedagogía
social en América Latina, desde mediados de los años 60, están referidas a
las propuestas reconocidas como: la
educación popular de
Paulo Freire (1921-1997), la
investigación acción participativa de Orlando Fals Borda (1925-2008),
el desarrollo a
escala humana de Manfred Max Neef (1932), los aportes del Centro
Latinoamericano del Trabajo Social, CELATS. Éstos y otros referentes se
constituyen en objeto
de debate sobre procesos
socioeducativos que según Úcar,
X. (2011) la
función básica de la pedagogía social que llega de Europa es la de
“tratar de conjugar su voz con las voces latinoamericanas” (p. 5)4.
Los aportes
más importantes de Max Neef
(1986) en el
contexto de la pedagogía
social para América
Latina, se sintetizan en
la obra “El
Desarrollo a Escala Humana”
que se sustenta
en la satisfacción de
las necesidades humanas
fundamentales, en propiciar
la auto dependencia progresiva, de articular al
ser humano con
la naturaleza y la tecnología, de relacionar los procesos
globales con lo local, de lo personal con lo social, de la planificación con la
autonomía y de la sociedad con el Estado; “necesidades humanas,
auto dependencia y articulaciones orgánicas,
son los pilares fundamentales
que sustentan el Desarrollo
a Escala Humana”
(Max-Neef, M. 1986,
p. 14). Para
que estos propósitos sean reales
se deben apoyar en el protagonismo de las personas privilegiando la
diversidad y la
autonomía, logrando que la persona sea sujeto y no
objeto de desarrollo,
facilitando prácticas democráticas más
directas y participativas, como
bien lo describe este autor cuando afirma: Al
facilitar una práctica democrática más
directa y participativa
puede con-tribuir a revertir el
rol tradicionalmente semipaternalista del Estado latinoamericano, en rol
estimulador de soluciones creativas que emanen desde abajo hacia arriba y resulten,
por lo tanto, más congruentes con las aspiraciones reales de las personas
(Max-Neef. 1986, p. 15).
En esta misma
perspectiva, los aportes de Paulo
Freiré a la
educación popular en
el contexto de
la Pedagogía Social
Latinoamericana son básicamente-te tres: en primer lugar, el rol protagónico
del educando, contrarrestando los efectos
de la denominada
“educación bancaria”6, en segundo
lugar, la investigación participativa (o IAP) argumentando que
la educación es
un proceso de praxis-reflexión-acción que
el ser humano ejerce
sobre el mundo
para transformarlo con un claro propósito emancipador; y
finalmente, la concepción metodológico-dialéctica que orienta el
proceso global de
transformación social, incluyendo la práctica educativa. Estos aportes
constituyen el proceso del cual resulta la “teorización de la práctica”, es
decir la construcción de conceptos operativos que sintetizan los niveles
de análisis e
interpretación (Barreras, A.C.
2013).
La influencia
del paradigma pedagógico de Paulo Freiré ha sido de gran
importancia en todos los niveles de los sistemas educativos, a partir del cual
se han creado fundaciones,
instituciones, centros educativos a su nombre; de otra parte se
desarrollan cátedras universitarias, eventos,
encuentros, seminarios y
congresos, desde diversas miradas, se comparten, discuten y socializan experiencias, estudios
e investigaciones generados a partir de su obra. Es
relevan-te mencionar, por
ejemplo, “el Primer Congreso Freireano
Internacional Virtual de
Educación Trasformadora para la
Liberación” celebrado en
agosto de 2011, en
el que se
resaltan temáticas como: “Siete
miradas de Paulo
Freiré sobre educación” que
según Mejía, M. R.
(2011) describen diferentes
perspectivas ancladas en áreas o disciplinas como:
- 1) Lo social, el transformador es transformado,
desde dentro y desde fuera.
- 2)
Lo
educativo, el educador
necesita del educando y viceversa, ambos se educan.
- 3) Lo filosófico, sólo es posible dar nombre a las cosas, después que se hacen las cosas.
- 4) Lo psicológico, en el proceso del conocer es indispensable incluir la pasión, los sentimientos y el deseo.
- 5) Lo antropológico, el punto de partida de la educación está en el contexto cultural, ideológico, político y social de los educandos, no importa cómo está este contexto.
¿Cuáles
serían las razones para consolidar,
en Latino-américa y
particular-mente en Colombia
una Pedagogía Social
bajo fundamentos y principios que permitan generar líneas y proyectos
de investigación, conformando
una red de
investigadores que dinamice y
lidere desde la
academia las orientaciones para
la interacción/acción en las
comunidades marginadas, deprimidas y desplazadas?
Existen
razones determinantes para fundamentar la constitución de una Pedagogía Social
en Colombia, entre ellas la
globalización, la crisis
educativa, la violencia, la
pobreza, el analfabetismo y el
desplazamiento forzado, este
último como un fenómeno creciente que se ha agudizado
en los últimos
años. Sin embargo éstos
no son los
únicos indicadores, que a la luz
de las tendencias mundiales justifican la intencionalidad de instaurar
de manera institucionalizada la Pedagogía Social en
Colombia, como alternativa al
desbordante incremento de
necesidades educativas y sociales,
especialmente en niños(as)
y jóvenes.
Referencia Bibliográfica
Fermoso,
P. (1991). Teoría de la Educación. Madrid: Herder.
Triana,
A. N. (2012). Educación Social y la Educación Popular en América Latina. Módulo
de Pedagogía Social. Tunja: Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.
Fals
Borda, O. (1989). El Problema de cómo Investigar la realidad para Transformarla
por la Praxis. Bogotá: Tercer mundo editores.
Úcar,
X. (2011). De Europa a Latinoamérica: hacia una Perspectiva Global, Compleja e
Integrada de la Pedagogía Social. Barcelona: Departamento de Pedagogía
Sistemática y Social, Universidad de Barcelona.
Max-Neef, M.,
Elizande, A. y
Hopenhayn, M. (1986). Desarrollo a
Escala Humana, una
opción para el
futuro. Santiago: Cepaur, Fundación Dag Hammarskjold.
Barreras,
A. C. (2013). Las Tres Aportaciones, Paulo Freire. Disponible en: http://www.slideshare.net/ar.
Mejía, M.
R. (2011). Primer
Congreso Freiriano Internacional Virtual de
Educación Transformadora
para la Liberación. Disponible en
http://peruforopaulofreire.blogspot.com.
FREIRE,
P. (s. f.) Educación como práctica de la
libertad .Bogotá.

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